martes, 17 de diciembre de 2013

'Carita de mono'


Se apagan las velas que alumbraron aquel Hollywood clásico como si una ráfaga de aire extinguiese el fuego del candelabro que portaba el ama de llaves de ‘Rebeca’. Aquella película en la que Joan Fontaine llegaba a Manderley cuando lo que había llegado era, de la mano del debutante en Estados Unidos, Alfred Hitchcock, al estrellato de la gran meca del cine. El director británico la reclamó también en su siguiente proyecto para el papel que le supondría un Oscar, el de Lina, la esposa de Cary Grant en ‘Sospecha’. Una dulce esposa a la que un ‘perverso’ Cary Grant llamaba ‘carita de mono’ entre el océano de dudas que se planteaban en la película. Ese rostro melifluo era el perfecto para contrastar con el de mujeres mucho más sinuosas, como la Elizabeth Taylor en otro título inolvidable, ‘Ivanhoe’. Esa dulzura fue muy bien aprovechada por extraordinarios directores con los que trabajó la hermana de Olivia de Havilland. George Stevens en ‘Gunga Din’, Nicholas Ray en ‘Nacida para el mal’, Fritz Lang en ‘Más allá de la duda’, Orson Welles en ‘Otelo’ o Max Ophüls en ‘Carta de una desconocida’, una película en la que nadie puede resplandecer más de lo que lo hace Joan Fontaine entre lámparas y escaleras en la Viena de finales del siglo XIX.
Solo este ramillete de películas y directores serviría para instalar a Joan Fontaine entre las más grandes de aquel cine en blanco y negro en el que luces y sombras se peleaban por contarnos historias de las que quedarnos suspendidos durante la duración de la película. Películas hechas por una industria en la que cada uno de sus componentes respondía a un rol determinado que encajaba perfectamente en lo que se pretendía exhibir en las salas de proyecciones.
Y si alguien tenía claro el sentido final de sus películas ese era Alfred Hitchcock, de ahí que sus papeles en ‘Rebeca’ y ‘Sospecha’ sean hoy los que nos devuelvan para la eternidad la imagen de mujer frágil y atormentada atrapada en unos ambientes amenazadores, en unos ambientes que siempre serán suyos.

Publicado en Diario de Pontevedra 17/12/2013
Fotografía: Joan Fontaine en 'Sospecha'

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