martes, 26 de noviembre de 2013

El sueño que pudo ser escultura

La concesión del Premio Velázquez 2013 a Jaume Plensa reaviva el recuerdo del proyecto de ampliación de la Illa das Esculturas de Pontevedra, en el que estaba previsto que él participara.

Pocos artistas a nivel internacional ofrecen un imaginario más potente e impactante que el generado por Jaume Plensa. Medio mundo ha paseado entre la brillante mezcla de contundencia y sugerencia de sus esculturas, mientras el otro medio se pelea por disfrutar de ellas.
En la ciudad de Chicago no olvidan su imponente ‘The crown fountain’, en la que de la boca de cientos de ciudadanos manaba agua de una fuente que le ha llevado a esa ciudad durante este último mes para preparar la exposición que el próximo año celebrará los diez años de aquella pieza. Una estancia que ha aprovechado Jaume Plensa para inaugurar una muestra en Nueva York. Yorkshire o Burdeos han visto sus emblemáticas figuras configuradas a partir de letras y vacíos, y Río de Janeiro ha contemplado, estupefacto, como una de sus ciclópeas cabezas emergía del mar.
Chicago, Nueva York, Yorkshire, Río o Burdeos... un listado que podría perpetuarse con numerosas urbes más, entre las que podría haberse encontrado Pontevedra. Su nombre fue uno de los que se barajaron por parte del comisario del proyecto, Antón Castro, ante la idea de ampliación de la Illa das Esculturas planteada en 2004 (año Xacobeo que venía a suceder al de 1999, en que se inauguró el complejo), en el que también se incluían referencias de la escultura al aire libre como Nils Udo, Mario Merz o Michael Heizer, pero al que la falta de fondos fue sumiendo en el olvido que este reconocimiento evidencia como un claro error.
Puestos a imaginar sería toda una delicia y un orgullo para esta ciudad contemplar, ante la puesta de sol, cómo esos rayos de luz proyectarían su sombra convertida en letras sobre la superficie de la Illa, o lo sugerente que podría ser esa figura en la cual penetrar, formando parte de ella y de su búsqueda permanente de belleza. ¡Rinnng! Fin del sueño.
El ser humano y su vínculo con el espacio, en el que esa pieza ha de ser ubicada, son la gran preocupación de un escultor dotado, pese a esa grandilocuencia formal, de una sutil poética que propicia un nuevo lenguaje dentro de la escultura. Así lo ha sabido ver y valorar un jurado que nos ha hecho soñar sobre lo que pudo haber sido un hermoso poema escultórico a orillas del Lérez.


Publicado en Diario de Pontevedra 26/11/2013

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