domingo, 22 de septiembre de 2013

‘Ex profeso 3’. En el inicio del curso.

Entre los muchos significados del mes de septiembre figura el del comienzo de la actividad académica. Así es como la Facultade de Belas Artes lleva ya varias jornadas con sus aulas a  pleno rendimiento y junto a la formación, en esta carrera tan singular, también debe constar la exposición, y así sucede desde el pasado jueves 12 y hasta el  23 de octubre en la ya imprescindible para esta ciudad Sala-X. Para abrir el fuego nada mejor que los propios profesores, los que imparten las materias ahora se muestran desde su faceta artística a los propios alumnos.


Comienza el curso en la Facultade de Belas Artes y la primera exposición de la Sala-X corre a cargo de los que deben impartir magisterio. Unos profesores que compatibilizan esa labor docente con su imperiosa necesidad de crear, de abordar lo que les rodea desde el punto de vista artístico. En esta ocasión son tres los elegidos, tres creadores de reconocido prestigio y trayectoria, como son Javier Tudela, Chelo Matesanz y Anxel Huete.
Desde esa triple perspectiva se presenta la tercera edición de ‘Ex-profeso’, tres maneras de aproximarse a la realidad pero en las que una vez reunidos se aprecia ese deseo común de hacer participar al espectador en cada una de sus propuestas, con un cuidado análisis del espacio, muy condicionado por otra parte por la propia sala, pero al que los artistas son capaces de sacarle el máximo partido. Ese coqueteo con el espectador lleva a crear curiosas e interesantes relaciones entre éste y la propia obra de arte.
Javier Tudela nos recibe con una curiosa instalación bajo el nombre de ‘Quiero ser un artista alemán’, provocación y desafío se citan a partes iguales en una vistosa propuesta en la que se encierran muchas de las dudas que acosan al arte contemporáneo. Su siguiente propuesta nos lleva a un clásico dentro su arte, la creación de piezas a partir de objetos convencionales que nos encontramos en nuestro día a día, cambios de escala, elementos fuera de su hábitat habitual, conforman ese sentido lúdico del arte siempre presente en su trabajo.
Chelo Matesanz nos abruma con ese gran telón de tela cosida acompañado de dos piezas diferentes en lo formal, pero muy próximas en lo conceptual, en un homenaje a Lee Krasner, la presencia femenina en la importantísima abstracción americana del pasado siglo.
Al fondo de la sala nos espera Ánxel Huete que continúa investigando sobre las posibilidades de la pintura, esa misma que nos marcó a una generación con su inolvidable intervención en el Doble Espacio del CGAC en los noventa. Aquí se plantea una doble dirección, por un lado un guiño a la tradición de la pintura con dos bodegones de caza, y por otro una espectacular intervención en un espacio nada fácil para trabajar, en el que dos murales nos presentan su serie ‘Realidad subyacente 2004-2013’, un juego de transparencias sobre una superficie en la que diferentes imágenes se han ido sedimentando a lo largo de los años. Una captación pictórica del tiempo y las circunstancias de la vida convertidas en obra de arte.

Tres percepciones que colocan a los docentes en su otra vertiente, la de artistas, la de generadores de una opción creativa ante la que se pueden sitúar los alumnos a los que ellos mismos impartirán clase a lo largo del año. Javier Tudela, Chelo Matesanz y Ánxel Huete componen un tríptico de experiencias que no deberíamos perdernos, es el inicio de un nuevo curso, de una temporada de creatividad e ilusión por lo artístico. Seamos parte de él aportando nuestra presencia, el trabajo de todos ellos así lo merece y necesita.

Publicado en Revista. Diario de Pontevedra 15/09/2013
Fotografía Alba Sotelo

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