lunes, 8 de julio de 2013

Pintura transoceánica

El Casino Español de México celebrará el 150 aniversario de su fundación con la presencia del pintor Mingos Teixeira. Como hicieron tantos emigrantes antes de cruzar el Atlántico son ahora las pinturas que se colgarán en ese emblemático edificio azteca las que se asoman sobre nuestras costas para que disfrutemos de ellas, pero también para que reconozcamos un corazón que al atravesar el océano se convertirá en alma. Parte de la muestra, instalada en el Patronato de Turismo Rías Baixas, puede contemplarse hasta el 12 de julio.


Pocos creadores son capaces de hacer visible aquello que no se ve. De dar forma a algo que se escapa a nuestra comprensión. El arte puede ser un buen medio de transmisión para lograr la que se convierte en una de sus grandes conquistas, y así es como Mingos Teixeira, a través de su lenguaje plástico, nos convoca ante sus obras para, desde sus abstracciones repletas de lirismo, arrojarnos a un mundo de percepciones inmateriales que aquí se encierran en un lienzo. Sus viajes, sus figuras, sus gestos, sus rastros y contrastes son parte de un escenario que nos convoca ante la pintura pero también ante nosotros mismos y la capacidad que tengamos de conmovernos ante esas superficies.
Pónganse a prueba y visiten el Patronato de Turismo Rías Baixas situándose ante un cuadro de los seleccionados por Mingos Teixeira para este espacio (el resto de los que formarán parte de esa gran muestra mexicana se puede ver en la sede de la Diputación de Pontevedra en Vigo). Yo les aseguro que si se colocan ante ese 'Autónomo chispazo', aquí reproducido en la imagen superior, no podrán moverse durante unos minutos ante la fascinación que provoca un cuadro en el que emerge el talento de la pintura, pero sobre todo ese conjunto de elementos que permite a una obra de entre un grupo de piezas, erigirse sobre todas ellas. La profundidad de ese azul, el equilibrio alcanzado en su disposición interior, la caprichosa gestualidad perfectamente controlada, todo ello ayuda a crear uno de esos cuadros fascinantes que de cuando en cuando aparecen al visitar una exposición, una explosión pictórica ante la cual uno no puede dejar de plantarse ante ella y dejar que la mente se adentre en esa cosmogonía activada por un chispazo, por un brillante arranque de genialidad.

Pero Mingos Teixeira nos transportará a otros escenarios con sus cuadros, variados de matices y gamas cromáticas, verdes, naranjas, limones, ocres y rojos que convierten cada lienzo en un territorio repleto de sensualidades y ritmicas composiciones. Mundos paralelos como se llama alguna de sus obras, otras son figuras nómadas o viajes marinos, títulos que además de serlo se convierten en genéricas geografías de esas sensaciones que el universo abstracto de este creador se permite el lujo de representar. Y digo lujo por que la empresa es tan arriesgada como fascinante en su conclusión final y Mingos Teixeira nos fascina con sus obras como lo hará al pueblo mexicano cuando exponga sus trabajos bajo el sol centroamericano, allí esa luz calentará sus cuadros haciéndolos crepitar como ese corazón gallego que se esconde tras cada una de ellas y que, llegadas a México se convertirán en alma. Alma azteca.


Publicado en Revista. Diario de Pontevedra 7/07/2013
Fotografía Javier Cervera-Mercadillo

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