sábado, 21 de abril de 2012

Poesía

Horas de poesía en Pontevedra. PontePoética fluye como una torrentera. Musas que atemperan el sinsentido de estos días. Meses cargados de amarguras. Años donde todo parece inútil. Y es ahí, precisamente en esa deriva del ser humano, donde la poesía recobra todo su sentido. Hace unos meses, en nuestra ciudad, Luís García Montero afirmaba que «La poesía es un ajuste de cuentas con la realidad». El sabio poeta conocía bien lo que decía y aquellas palabras, desde ese inolvidable día, se repiten cada vez con mayor insistencia en el interior de mi cabeza, llenándola de cuentas que ajustar, y ya son demasiadas. Cada vez más atemorizados por las noticias que asaltan la prensa, acorralados por nuestros políticos y menospreciados por los indignantes mercados. Ese saldo deudor se deposita sobre nuestras espaldas, un ingente peso que nos abruma y convierte en seres débiles, en frágiles elementos de un ecosistema que, en vez de funcionar en beneficio del ser humano, hace todo lo contrario, y se sirve de él para su propio beneficio. Poesía redentora, palabras a las que agarrarnos, versos terapéuticos en la búsqueda del oxígeno necesario para resistir. Pontevedra busca oxígeno y lo busca en PontePoética. ¡Respiremos! Y el lunes, el Premio Cervantes también se hace poesía. Nicanor Parra tiene la culpa: «A nadie le gusta hacerse cargo de los cristales rotos». Otra cuenta que ajustar.


Publicado en Diario de Pontevedra 21/04/2012

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