lunes, 21 de noviembre de 2011

Vida

Hoy le han concedido a Marcos Giralt Torrente el Premio Nacional de Narrativa por su obra 'Tiempo de vida'. En el mes de agosto de 2010 publiqué en el Diario de Pontevedra una columna tras haber leído esa maravillosa novela y que ahora recupero. Si alguna vez un premio ha sido justo, esta lo es.

Vida
Nuestro tiempo de vida está medido. Limitación cronológica de una especie con fecha de caducidad. Tránsito por un territorio lleno de abruptas cordilleras y apacibles valles, subidas y bajadas en una existencia marcada por las relaciones con nuestros semejantes. No siempre conseguimos lo que esperamos, posiblemente nunca estemos contentos con nuestra situación y muchas, quizás demasiadas veces, equivoquemos nuestra escala de valores anteponiendo cuestiones superficiales a lo realmente importante, el ser humano. El escritor Marcos Giralt nos ofrece toda una lección sobre esos valores en su última novela, ‘Tiempo de vida’, un descarnado relato escrito desde unas entrañas que quedan a la vista en un proceso de expiación personal, pero que también sirve al colectivo como brújula de unas experiencias ofrecidas de manera sincera y sin concesiones. Literatura en primer grado sobre la relación entre un padre y un hijo con la muerte del primero como catarsis de unos hechos que les distanciaron previamente. Confesiones al amparo del dolor, pero también terapéutico reconocimiento de una relación que, por compleja que sea, siempre deja abierta una necesaria puerta a la esperanza. Marcos Giralt nos sitúa ante una de las lecciones más necesarias de la vida, la que permite asemejar este camino a un ring de sentimientos.

Publicado en Diario de Pontevedra 14/08/2010

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