jueves, 17 de febrero de 2011

El monumento



Leo en el Diario del domingo la excelente crónica de Cristina Prieto sobre el partido del Teucro y reparo en un destacado que se hace eco de las manifestaciones del entrenador azul, Modesto Augusto, en las que alaba a todo el equipo por la remontada realizada, pero en especial a dos de sus jugadores, Rafa Dasilva y Dani Benaches, hasta el punto de reclamar para ellos la creación de un monumento. Y me parece bien. En no pocos comentarios durante los últimos años he proclamado las aptitudes y actitudes de ambos jugadores, independientemente de estar en el vergel de ASOBAL o en el territorio indómito de la División de Honor Plata (vaya bobada esto de la plata) o en demasiadas ocasiones la desaprobación de la hinchada. Ambos han traspasado ya lo que es un mero jugador, se han convertido en referentes de un club, en parte de su historia y con su trabajo y juego han demostrado el compromiso con una entidad y su camiseta, anteponiendo el club y el equipo, en no pocas ocasiones, a las críticas situaciones económicas y que ellos han sufrido y sufren. De no todos se puede decir lo mismo. En cuanto a calidad no creo que existan en esta categoría dos jugadores con sus capacidades, la fuerza goleadora del lateral y la capacidad de abrir defensas para el resto de compañeros, casa a la perfección con las habilidades del pivote en la línea. Pocos jugadores existen que sepan buscar espacios y sujetar balones como lo hace Dani Benaches. Ambos forman una pareja temible para sus rivales y un cómodo colchón para sus compañeros que saben que cuando el equipo se atasca pueden contar con ellos en la búsqueda de una solución. Modesto Augusto los conoce bien, son ya muchos años bajo sus órdenes y también padeciéndolos como rivales, sabe de sus bondades deportivas, pero sobre todo de su papel en un vestuario. El carácter de ambos les hace convertirse en líderes y en los mejores representantes de sus compañeros basándose en su bonhomía y el respeto de sus colegas ganado a base de muchos sudores. Sabe Modesto, que si algo hace como los ángeles es llevar un vestuario por el carril necesario, que llegan semanas decisivas. Tres partidos ante Universidad de León, Huesca y Academia Octavio, que pueden colocar al Teucro en la primera plaza de la categoría, o cuando menos posicionarse de manera privilegiada para organizar la fase de ascenso con el segundo puesto. Modesto incentiva así a sus dos bastiones, a los dos jugadores que cualquier equipo de esta categoría desearía tener en sus filas, ellos jugarán un papel decisivo en las horas próximas, no sólo sobre la pista, sino con la motivación necesaria para sus compañeros, muchos de ellos jóvenes que necesitan de su aplomo para completar sus virtudes. Son la clase de jugadores que deciden la marcha de un partido, como se comprobó con Rafa Dasilva ante el Adelma o con Dani Benaches en numerosas ocasiones de minutos oscuros y partidos equilibrados, que es ahí cuando aparece la plusvalía del jugador. Su valor añadido como emblema de una entidad. Ahora que está de moda la consulta popular para decidir símbolos de nuestra Pontevedra, la directiva del Teucro debería empezar a presentar propuestas sobre ese monumento, aunque para ellos, su mejor monumento será el aplauso constante de su afición, la afición del Teucro.


Publicado en Diario de Pontevedra 17/02/2011
Fotografía Gonzalo García

1 comentario:

  1. Y como se miran, todo lo que se dicen con la mirada... y muchas veces se lo dicen sin mirarse..."Pabellón Municipal Rafa Benaches"

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