domingo, 30 de enero de 2011

Alex



Se llama Alex de la Iglesia y hace películas. Así es como quiere que le conozcan y no al grito de ¡presidente, presidente! como le aclamaron antes de decidir su futuro al frente de la Academia del Cine. Alex de la Iglesia lleva meses subido en una montaña rusa. Ha realizado la que es su mejor película y una de las mejores de nuestro cine más reciente: ‘Balada triste de trompeta’, supervisa la organización de la Gala de los Goya, que cumplen 25 años y, mientras, lidia con políticos la aprobación de una Ley que controle la descarga de lo que debe ser entendido como una propiedad intelectual, con los derechos de sus creadores zapateados por cualquiera que entre en internet. Enfrascado en el debate ha comprobado que la Ley acordada se queda muy corta ante la gravedad de lo que está sucediendo, planteando así su marcha. Una lástima, ya que reactivó una Academia que muchos se tomaban a chufla, modernizando su imagen y acercándola a la sociedad, además ha logrado superar estúpidas rivalidades entre sus miembros, y la Gala de los Goya, el gran espejo de la Academia, no tiene nada que ver con lo que era antes de su llegada. Alex de la Iglesia ha visto la ocasión de jugarse el todo o nada, algo que en medio de políticos nunca es posible, ya que siempre suelen buscar un cómodo equilibrio. La Ley Sinde es un pequeño parche, un comienzo, eso sí, pero en cuyo final ya no estará él.


Publicado en Diario de Pontevedra 29/01/2011

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